Cuando comparas préstamos o hipotecas te encuentras siempre con dos porcentajes: el TIN y la TAE. Parecen lo mismo, pero no lo son, y fijarte solo en el primero puede hacerte elegir la opción más cara.
TIN: el tipo de interés “puro”
El TIN (tipo de interés nominal) es el porcentaje que el banco aplica a lo que le debes para calcular los intereses. Si pides un préstamo al 7 % TIN, cada mes pagas de intereses un 7 % / 12 sobre el capital pendiente.
El TIN no incluye comisiones ni otros gastos.
TAE: el coste real
La TAE (tasa anual equivalente) resume en un solo porcentaje el coste total del préstamo en un año. Incluye:
- El tipo de interés.
- Las comisiones obligatorias, como la de apertura o la de estudio.
- Otros gastos obligatorios para conseguir el préstamo.
- La frecuencia de los pagos: pagar cada mes encarece ligeramente el préstamo frente a pagar una vez al año.
La ley obliga a los bancos a indicar la TAE en todas las ofertas de crédito, y a calcularla con la misma fórmula, precisamente para que puedas comparar.
Ejemplo: el préstamo con el TIN más bajo no es el más barato
Dos ofertas para un préstamo de 10.000 € a 5 años:
| Oferta A | Oferta B | |
|---|---|---|
| TIN | 7 % | 6 % |
| Comisión de apertura | 0 % | 3 % (300,00 €) |
| Cuota mensual | 198,01 € | 193,33 € |
| Intereses totales | 1.880,72 € | 1.599,68 € |
| Total a pagar | 11.880,72 € | 11.899,68 € |
| TAE | 7,23 % | 7,52 % |
La oferta B anuncia un TIN más bajo y tiene una cuota menor, pero su comisión de apertura hace que su TAE sea mayor que la de la oferta A. Al final pagas 18,96 € más con la oferta B.
En las hipotecas
En las hipotecas variables, la TAE se calcula suponiendo que el euríbor se mantiene en su valor actual durante toda la vida del préstamo, por eso se llama TAE variable. Si la hipoteca tiene bonificaciones por contratar seguros o domiciliar la nómina, fíjate en la TAE con esos productos, y suma lo que te cuestan.
Qué mirar al comparar préstamos
- La TAE, siempre que compares ofertas del mismo plazo.
- El total a pagar: cuotas más comisiones.
- Los productos vinculados que te exigen (seguros, tarjetas…), que pueden no estar en la TAE si son opcionales.
- Las comisiones por amortizar antes de tiempo o por cancelar.
Con el simulador de préstamo personal puedes calcular la cuota, los intereses y la TAE real de cualquier oferta, incluida la comisión de apertura.