La reunificación de deudas consiste en pedir un único préstamo para cancelar varias deudas que ya tienes y pagar una sola cuota al mes. Se anuncia como una solución para “pagar menos”, y es cierto que la cuota baja, pero el truco suele estar en el plazo: al alargarlo, acabas pagando bastante más en total.
Cómo funciona
- Sumas lo que debes en tarjetas, préstamos personales, financiación de compras…
- Pides un nuevo préstamo por ese importe, más los gastos de la operación.
- Con él cancelas todas las deudas anteriores.
- Pagas una sola cuota, normalmente más baja, pero durante más tiempo.
Hay dos modalidades:
- Con préstamo personal: sin garantía de tu vivienda, a plazos de hasta unos 8-10 años.
- Con garantía hipotecaria: las deudas se integran en una hipoteca, nueva o ampliando la que ya tienes, a plazos de hasta 25-30 años.
Ejemplo: menos cuota, más intereses
Supongamos estas tres deudas pendientes:
| Deuda | Pendiente | TIN | Plazo restante | Cuota |
|---|---|---|---|---|
| Tarjeta de crédito revolving | 3.000,00 € | 20 % | 24 meses | 152,69 € |
| Préstamo del coche | 8.000,00 € | 8 % | 48 meses | 195,30 € |
| Préstamo personal | 5.000,00 € | 10 % | 36 meses | 161,34 € |
Pagas 509,33 € al mes, y te quedan 2.847,15 € de intereses por pagar.
Si lo reunificas todo en un préstamo de 16.000 € al 9 % a 8 años:
- La cuota baja a 234,40 € al mes.
- Pero pagarás 6.502,71 € de intereses: 3.655,56 € más que si siguieras con tus deudas.
La cuota baja a menos de la mitad, pero los intereses se multiplican por más de dos, y además estarás endeudado 8 años en lugar de 4. Y eso sin contar las comisiones de apertura o los gastos de la operación.
Cuándo puede tener sentido
- Si tienes deudas con tipos muy altos, como las tarjetas revolving, y consigues un préstamo con un tipo mucho más bajo sin alargar demasiado el plazo.
- Si la cuota actual es imposible de pagar y la alternativa es dejar de pagar, con recargos e inclusión en ficheros de morosos.
- Si, además de reunificar, cambias los hábitos que generaron las deudas. Si no, el riesgo es volver a usar las tarjetas y acabar con más deudas que antes.
Riesgos y precauciones
- Con hipoteca, te juegas la vivienda: conviertes deudas de consumo en una deuda a largo plazo garantizada con tu casa.
- Gastos de la operación: comisiones de apertura, tasación, notaría y registro si es hipotecaria, y a veces honorarios del intermediario.
- Intermediarios: comprueba que están inscritos en el registro correspondiente y no pagues nada por adelantado.
- Compara la TAE y el total a pagar, no solo la cuota mensual.
Calcula tu caso
Con el simulador de préstamo personal puedes calcular la cuota, los intereses totales y la TAE de la oferta de reunificación, y compararlos con lo que te queda por pagar de tus deudas actuales.